Hace algún tiempo tuve la oportunidad de conocer un profesor que demostraba una gran pasión por la Ingeniería de Sistemas y que a su vez trató (sin mayor éxito desafortunadamente) de contagiárnosla.
A eso hace referencia este artículo, al no sólo ser ingenieros de cartón sino de corazón. Desde el momento en que elegimos estudiar Ingeniería de Sistemas e incluso desde antes, debemos estar comprometidos con ser excelentes en ello.
Si nos ponemos a mirar cuántas universidades en el país tienen dentro de sus pregrados esta carrera y más aún, cuántos ingenier@s graduad@s hay en el mercado, veremos que la competencia es realmente difícil y que sólo
l@s que tengan más experiencia - que para el caso de la mayoría de nosotros es poco probable tenerla - o
el o la que esté mejor preparad@ y no me refiero a que tenga las mejores notas sino al que mayores conocimientos o vivencias personales tenga con todo lo que es la informática será el o la candidat@ con más posibilidades.